Puso la cesta sobre la mesa, y el niño la miró con curiosidad insana, apoyándose en una de las sillas de enea.
-¿Qué es, qué es?- preguntó intentando divisar lo que la cesta contenía.
-Ya lo verás- respondió la madre paciente.
El niño metió la mano en el interior de aquel objeto de mimbre; la madre lo observó y quedó expectante unos segundos.
-No hay nada. ¿Lo ves?
El niño frunció el entrecejo sacando la mano: estaba decepcionado.
-Es una caja- sentenció con un gesto de desprecio.
Sonriendo, la madre desveló su duda. Sacó la caja de cartón y la puso sobre la mesa. Inmediatamente después, la abrió y le entregó su contenido a aquel pillastre de ocho años.
-¡Un libro!- exclamó sorprendido a la vez que entusiasmado por su descubrimiento.
Efectivamente, era un libro, un libro de cuentos maravillosos y únicos.
El rostro de aquel muchacho se llenó de ilusión mientras sus mofletes se coloreaban de un rojo amapola indefinible. Tomó el volumen y corrió a leerlo en la soledad de su cuarto.
Silvia Paton Cordero.
25 Septiembre 2010.
Las Hojas Muertas.
lunes, 27 de septiembre de 2010
LA BARCA DE CARONTE
Muy solo y compungido muy muriendo
sintiendo que la dicha esta pasada;
percibo tan nublada la mirada
que viene ya mi hora amaneciendo.
Fue firme la pasión que fue naciendo
en otros momentos de jornada,
haciendo del amor la prenda amada
que fue la sensación del ir viviendo.
Si ya se ha terminado la belleza
pasar ese momento tan amargo,
llegado ha la hora del letargo.
La Parca navega por mis mares;
La Barca de Caronte esta en la orilla...,
la mano de la muerte va en la quilla.
Emilio.
10 Septiembre 2010.
sintiendo que la dicha esta pasada;
percibo tan nublada la mirada
que viene ya mi hora amaneciendo.
Fue firme la pasión que fue naciendo
en otros momentos de jornada,
haciendo del amor la prenda amada
que fue la sensación del ir viviendo.
Si ya se ha terminado la belleza
pasar ese momento tan amargo,
llegado ha la hora del letargo.
La Parca navega por mis mares;
La Barca de Caronte esta en la orilla...,
la mano de la muerte va en la quilla.
Emilio.
10 Septiembre 2010.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Un largo besoooooooooo...
Largos besos de amor en madrugada...
robados a los rayos de la aurora;
placer muy deleitoso es la llegada
al lecho de esa dama seductora.
Emilio.
Largos besos que evocan emociones
guardadas entre sabanas fantasias y clamores,
caminos tan sinuosos, aromas de mil flores
que traen hasta mi lecho el amor de mis amores.
Morus.
Permanencia absoluta, me adhiere a largos besos
que atizan mis pasiones, prodigio de embelesos
dos almas que se elevan a la quietud de un cielo
dos cuerpos que enlazados palpitan sin lamentos.
Gloria
Largos besos que me llevan al cielo
Fuego en cada roce de tus labios
Enmudezco de placer antiguo
En la novedad de darte largos besos
Yanett.
Largos besos robados, ¡que bien saben!
como robada es también la madrugada
esos momentos en que nos encontramos
para gozarnos más allá del alba.
Magdalena.
robados a los rayos de la aurora;
placer muy deleitoso es la llegada
al lecho de esa dama seductora.
Emilio.
Largos besos que evocan emociones
guardadas entre sabanas fantasias y clamores,
caminos tan sinuosos, aromas de mil flores
que traen hasta mi lecho el amor de mis amores.
Morus.
Permanencia absoluta, me adhiere a largos besos
que atizan mis pasiones, prodigio de embelesos
dos almas que se elevan a la quietud de un cielo
dos cuerpos que enlazados palpitan sin lamentos.
Gloria
Largos besos que me llevan al cielo
Fuego en cada roce de tus labios
Enmudezco de placer antiguo
En la novedad de darte largos besos
Yanett.
Largos besos robados, ¡que bien saben!
como robada es también la madrugada
esos momentos en que nos encontramos
para gozarnos más allá del alba.
Magdalena.
viernes, 17 de septiembre de 2010
El jardin. Encadenado Gloria Eugenia Lemus/ Emilio Medina.
Los jardines ya resultan deliciosos
cuando vos los paseas dulcemente;
acrecientas el murmullo de la fuente
en sonidos delicados por hermosos.
Esas flores que celosas por lo bello
van cambiando su prestancia y lozanía,
van mostrando sus colores cada día
como adorno de mil perlas en tu cuello.
En el tronco de un tejo ya he gravado
ese nombre de la amada que pasea,
mientras llega un aroma que marea.
Cual misterio se queda bien guardado
ese nombre que la indica que es amada
esperando que se fije su mirada.
Emilio.
15 Sep. 2010
******************************
He leído de aquel tronco su grabado
de sorpresa tengo bellas sensaciones
en jardín he de vivir las emociones
al colmar mi corazón enamorado.
Si se asoma el ruiseñor en la pradera
a entonarme aquellos trinos deliciosos
terciopelo son sus cantos amorosos
me hipnotizan de por vida en la ladera.
! No me dejes sin tus trinos ave hermosa ¡
son los cánticos que insuflan y dan vida
y permiten la hermosura de la rosa.
Si te alejas ya veras que se marchita
la belleza de esa flor en armonía
y desangra de dolor en una cuita.
Gloria Eugenia Lemus
15/09/2010.
http://cajadetesoros.blogspot.com
****************************
A mis brazos ha llegado enamorada
esa dama que en el árbol se escribía
con sus letras aquel tronco se adornaba
y su nombre muy clarito lo ponía.
Navegando en su mar de fantasía
se desliza por senderos tan hermosos
que producen placer de melodía
en un canto de cariños deliciosos.
Un amable pajarillo con mil trinos
la deleita con canciones deliciosas,
y en su pico se adivinan muchas rosas.
Ese nombre del amor como destino
ha quedado gravado permanente,
cual recuerdo del amar eternamente.
Emilio.
15 Septiembre 2010
********************************
De jardines de hermosura haces gala
de sus fuentes brotan bellas primaveras
de belleza sin igual son sus praderas
no se ve por ningún lado yerba mala.
Cuanto gozo de placeres me produce
si es el sol quien acompaña su hermosura
yo les dono mi mirar con fiel ternura
con amor, el corazón, muy bien se luce.
Cuanta dicha dormitar en sus estancias
bien pudiera allí dejar mi ultimo sueño
si me arrullan bellos trinos con constancias.
Me abandono en el jardín de los placeres
y me visto con gardenias y con rosas
no me alienta nada mas que tus quereres.
Gloria Eugenia Lemus
15/09/2010.
cuando vos los paseas dulcemente;
acrecientas el murmullo de la fuente
en sonidos delicados por hermosos.
Esas flores que celosas por lo bello
van cambiando su prestancia y lozanía,
van mostrando sus colores cada día
como adorno de mil perlas en tu cuello.
En el tronco de un tejo ya he gravado
ese nombre de la amada que pasea,
mientras llega un aroma que marea.
Cual misterio se queda bien guardado
ese nombre que la indica que es amada
esperando que se fije su mirada.
Emilio.
15 Sep. 2010
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He leído de aquel tronco su grabado
de sorpresa tengo bellas sensaciones
en jardín he de vivir las emociones
al colmar mi corazón enamorado.
Si se asoma el ruiseñor en la pradera
a entonarme aquellos trinos deliciosos
terciopelo son sus cantos amorosos
me hipnotizan de por vida en la ladera.
! No me dejes sin tus trinos ave hermosa ¡
son los cánticos que insuflan y dan vida
y permiten la hermosura de la rosa.
Si te alejas ya veras que se marchita
la belleza de esa flor en armonía
y desangra de dolor en una cuita.
Gloria Eugenia Lemus
15/09/2010.
http://cajadetesoros.blogspot.com
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A mis brazos ha llegado enamorada
esa dama que en el árbol se escribía
con sus letras aquel tronco se adornaba
y su nombre muy clarito lo ponía.
Navegando en su mar de fantasía
se desliza por senderos tan hermosos
que producen placer de melodía
en un canto de cariños deliciosos.
Un amable pajarillo con mil trinos
la deleita con canciones deliciosas,
y en su pico se adivinan muchas rosas.
Ese nombre del amor como destino
ha quedado gravado permanente,
cual recuerdo del amar eternamente.
Emilio.
15 Septiembre 2010
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De jardines de hermosura haces gala
de sus fuentes brotan bellas primaveras
de belleza sin igual son sus praderas
no se ve por ningún lado yerba mala.
Cuanto gozo de placeres me produce
si es el sol quien acompaña su hermosura
yo les dono mi mirar con fiel ternura
con amor, el corazón, muy bien se luce.
Cuanta dicha dormitar en sus estancias
bien pudiera allí dejar mi ultimo sueño
si me arrullan bellos trinos con constancias.
Me abandono en el jardín de los placeres
y me visto con gardenias y con rosas
no me alienta nada mas que tus quereres.
Gloria Eugenia Lemus
15/09/2010.
viernes, 3 de septiembre de 2010
La historia de una emigrante I
De: Maria Fischinger
Asunto: [uniendo letras:36182] La historia de una emigrante I
Fecha: viernes, 3 de septiembre, 2010 08:48
Nací en un hogar que se consideraba genuinamente peruano. Mi padre, el Dr. Adrian Cáceres Olazo era hijo del Dr. Andrés Miguel Cáceres que murió mientras ocupaba una de las plazas de senador del departamento de Puno. Andrés Cáceres era hijo del último capitán general de la guarnición española del Depto. de Puno, el Sr. Juan Domingo Cáceres, que como era requerido para ejercer ese tipo de puesto era nacido en Extremadura, España. La guerra de Independencia dejo huellas muy profundas en la primera familia de Juan Domingo Cáceres. Los hijos de la primera esposa se alejaron de la casa y algunos optaron por usar el apellido materno. Juan Domingo era intransigente y no dejo abiertas las puertas a una posible reconciliación familiar. Andrés Miguel, mi abuelo, era el último vástago del segundo matrimonio y nació después de la independencia de Perú.
La casa en la que nací perteneció a Juan Domingo y era imposible evitar no encontrar huellas de su presencia y de su origen. Las pertenencias de la madre de mi padre, Doña Flora Olazo, igualmente hablaban de su origen español, su único hermano mayor, Florencio Olazo, murió en el combate del dos de mayo, luchando por la independencia del Perú. Mi abuela también escribía el idioma vasco ya que sus recetas y su diario estaban escritos en ese idioma. La historia de la familia Olazo me resulta muy interesante pero prefiero guardarla para otra ocasión.
Desde pequeña note que existían dos tipos de personas, las que pertenecían al grupo de mis padres y otro tipo de persona que no hablaba el castellano, que vestía y actuaba diferente. Mi madre y algunos de los viejos, los llamaba los colonos, sigo dándole vueltas a esta palabra y sus implicaciones.
Me fue imposible no notar que una persona que pertenecía al grupo de los nativos era tratada como un ser inferior, no era admitido en ningún establecimiento público, aun cuando mostraban que podían pagar. A un nativo se le cerraba la entrada a los restaurantes, a los cines y ni que decir a los bailes de los clubs sociales. No existía ninguna ley que estableciera esta regla, pero era aplicada en toda ocasión.
Hoy que estoy lejos y el viento me ha tirado a otras costas me doy cuenta de que mi familia es el resultado de una emigración antigua, mis raíces no eran las nativas. Los verdaderos descendientes y dueños de las tierras pertenecen al grupo que vi menospreciado por no adoptar la cultura occidental.
María Fischinger, Septiembre 3,2010
Asunto: [uniendo letras:36182] La historia de una emigrante I
Fecha: viernes, 3 de septiembre, 2010 08:48
Nací en un hogar que se consideraba genuinamente peruano. Mi padre, el Dr. Adrian Cáceres Olazo era hijo del Dr. Andrés Miguel Cáceres que murió mientras ocupaba una de las plazas de senador del departamento de Puno. Andrés Cáceres era hijo del último capitán general de la guarnición española del Depto. de Puno, el Sr. Juan Domingo Cáceres, que como era requerido para ejercer ese tipo de puesto era nacido en Extremadura, España. La guerra de Independencia dejo huellas muy profundas en la primera familia de Juan Domingo Cáceres. Los hijos de la primera esposa se alejaron de la casa y algunos optaron por usar el apellido materno. Juan Domingo era intransigente y no dejo abiertas las puertas a una posible reconciliación familiar. Andrés Miguel, mi abuelo, era el último vástago del segundo matrimonio y nació después de la independencia de Perú.
La casa en la que nací perteneció a Juan Domingo y era imposible evitar no encontrar huellas de su presencia y de su origen. Las pertenencias de la madre de mi padre, Doña Flora Olazo, igualmente hablaban de su origen español, su único hermano mayor, Florencio Olazo, murió en el combate del dos de mayo, luchando por la independencia del Perú. Mi abuela también escribía el idioma vasco ya que sus recetas y su diario estaban escritos en ese idioma. La historia de la familia Olazo me resulta muy interesante pero prefiero guardarla para otra ocasión.
Desde pequeña note que existían dos tipos de personas, las que pertenecían al grupo de mis padres y otro tipo de persona que no hablaba el castellano, que vestía y actuaba diferente. Mi madre y algunos de los viejos, los llamaba los colonos, sigo dándole vueltas a esta palabra y sus implicaciones.
Me fue imposible no notar que una persona que pertenecía al grupo de los nativos era tratada como un ser inferior, no era admitido en ningún establecimiento público, aun cuando mostraban que podían pagar. A un nativo se le cerraba la entrada a los restaurantes, a los cines y ni que decir a los bailes de los clubs sociales. No existía ninguna ley que estableciera esta regla, pero era aplicada en toda ocasión.
Hoy que estoy lejos y el viento me ha tirado a otras costas me doy cuenta de que mi familia es el resultado de una emigración antigua, mis raíces no eran las nativas. Los verdaderos descendientes y dueños de las tierras pertenecen al grupo que vi menospreciado por no adoptar la cultura occidental.
María Fischinger, Septiembre 3,2010
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