Las Hojas Muertas.

sábado, 29 de agosto de 2009

Magdalena Marquez.

Abrir el ordenador en uno de esos días mustios que todos tenemos y encontrar personas que te dibujan una sonrisa con sus letras.

Poder meterte en las vidas de tías en tranvía, Quijotes, amantes despechados o amores llenos de esperanza.

Leer sin prisas y conversar a través de mails de ida y vuelta.

Considerar a los que por aquí nos movemos cotidianamente mucho más que meros conocidos.

Conservar la capacidad de asombro y admiración ante un buen poema (y dos, y tres…)

Dar un paseo entre amigos antes de ir a dormir y ver que todo está en orden a ambos lados del océano.

Compartir chocolate con churros virtuales cada mañana de domingo (éstos no engordan)

Conservar la ilusión en que al otro lado de mi pantalla no hay nicks sino personas.

Seguir estando mucho más interesada en esas personas que en los escritores que llevan dentro, y aún así no poder ni querer dejar de interesarme por sus letras.

Que alguien aprecie tanto mi risa como para hacerle un poema (este no es un lujo cotidiano sino extraordinario)


Gracias portero, manchego, D. Emilio, amigo por hacer posible que estos lujos sigan siendo cotidianos para los que nos movemos por aquí.

..................

De Emilio:




Una lagrima se escapa emocionada,
de mis ojos cansados de lectura;
al leer lo que dice tu escritura,
me ha quedado la palabra atragantada.

Es de amigos el quererse y respetarse;
es justicia el sentir que la cultura,
nos va uniendo con poemas de dulzura
siendo algo que en el alma ha de guardarse.

Muchas gracias por tu escrito, Magdalena;
has tocado lo sensible de mis versos
y me atrevo a mal pagarte con mis besos.

Con amigas que recuerden nuestra vida,
como haces en tu escrito disfrutado,
¡ a tu pies yo me postro emocionado...!.


Muchas gracias, Magdalena. Lo llevare al blog nuestro.

Un beso.
Emilio.

1 comentario:

A veces ... dijo...

Gracias a ti, Emilio.
Magda