Las Hojas Muertas.
sábado, 9 de octubre de 2010
Mis haikus otoñales
Acá el otoño
por allá primavera
sabios caprichos
Hojas pintadas
de ocres y amarillos
llega septiembre
Baila la brisa
y danzan en las ramas
las bailarinas
Ríen las hojas
mientras llegan al suelo
mágica alfombra
Tapiz cambiante
acaricia mis pasos
en amarillo.
¿Dónde está el verde?
árboles de mi calle
se han desteñido
Mágico vino
aún espera dormido
vides preñadas.
Bosque en otoño
cascada de colores
un estallido.
Magdalena.
miércoles, 6 de octubre de 2010
OTOÑO ENAMORADO
Nace el otoño entre vientos frescos,
nace el amor entre sueños nuevos,
la caricia de una mirada provoca suspiros,
la imagen de un rostro evoca ensueños.
Ternura llego a mi alma,
tocando las fibras de mis anhelos,
sigiloza se instaló en mis adentros,
suzurrando con amor un te quiero.
Sintiéndome enamorada de la vida,
quisiera volar a tu guarida,
aquella que guarda la fruta madura
que invita a probar la pasión con condura.
No temas que el otoño acabe,
cuando el invierno asome,
estará aún la llama encendida,
perdurando tu estadía.
No existe tiempo, ni lejanía,
ni espacio alguno que pierda mi letanía,
latente de amor a tu cercanía,
suspiros profundos me acercarían.
Alegre me presento por tal acontecimiento,
tal vez en Guadalajara llore de contento,
por que tal caballero de Mérida ponga en acierto,
los sabores y colores de un buen encuentro.
Como el arco iris de los eventos mayas,
luz y sonido dejan recuerdos en las memorias,
así tu amor deja placer como estela de estrellas,
recogiendo los destellos de las princesas.
Blanca.
6 Octubre 2010
nace el amor entre sueños nuevos,
la caricia de una mirada provoca suspiros,
la imagen de un rostro evoca ensueños.
Ternura llego a mi alma,
tocando las fibras de mis anhelos,
sigiloza se instaló en mis adentros,
suzurrando con amor un te quiero.
Sintiéndome enamorada de la vida,
quisiera volar a tu guarida,
aquella que guarda la fruta madura
que invita a probar la pasión con condura.
No temas que el otoño acabe,
cuando el invierno asome,
estará aún la llama encendida,
perdurando tu estadía.
No existe tiempo, ni lejanía,
ni espacio alguno que pierda mi letanía,
latente de amor a tu cercanía,
suspiros profundos me acercarían.
Alegre me presento por tal acontecimiento,
tal vez en Guadalajara llore de contento,
por que tal caballero de Mérida ponga en acierto,
los sabores y colores de un buen encuentro.
Como el arco iris de los eventos mayas,
luz y sonido dejan recuerdos en las memorias,
así tu amor deja placer como estela de estrellas,
recogiendo los destellos de las princesas.
Blanca.
6 Octubre 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
